jueves, 20 de septiembre de 2012


El Llanto de los Inmortales ahoga a los mortales.

Todos conocemos de profesias y teorías jamás comprobadas por la ciencia acerca de calamidades y castigos divinos los cuales arrastran a los hombres a su perdición para así pagar por sus pecados.

Es extraño analizar las culturas y los hechos que suceden con los ciclos del tiempo y las generaciones ,tanto como el conocer este caso a los SUMERIOS, cuya civilización se cree que estuvo vinculada con una inteligencia extraterrestre, y la actual religión católica cuyo Dios muchos atribuyen a una raza superior.

Muchas personas conocen la historia bíblica del Arca de Noé, pero pocos conocen la existencia de un relato sumerio en muchos puntos idéntico al del Génesis  judeocristiano. La Biblia, como cualquier texto que fuera escrito en la historia de la humanidad, es una fuente histórica. 

Como todas las fuentes, debe ser analizada con una de las herramientas más afiladas del historiador: criterio . Los hechos relatados en la Biblia no están ahí para ser comprobados, en lugar de ello, hay detalles que un historiador puede valorar, como la forma de vida de sus personajes, sus trabajos, los pueblos que existían y sus costumbres. Así como la mitología nos habla del carácter de los griegos sin que sea real, la Biblia también tiene cosas que decirle a un buen historiador.

La noticia pintoresca del día es que un grupo de documentalistas y exploradores evangelistas afirma haber encontrado los restos del Arca de Noé en el monte Ararat (Turquía), a unos 4.000 metros de altura. El grupo dio una conferencia de prensa explicando que la prueba del carbono 14 dató el descubrimiento en 4.800 años. “Hay una tremenda cantidad de evidencia de que esta estructura es el Arca de Noé”, sentenció Gerrit Aalten, uno de los “descubridores”. 

                                              

Lo cierto es que existen cosas mucho más interesantes desde la historia que andar buscando, o inventando, Arcas de Noé por la vida. Por ejemplo, la asombrosa similitud entre dos relatos. La historia del Arca de Noé, de cómo fabricó un inmenso barco para salvar la vida animal y humana durante una inundación divina que ahogó un mundo de pecadores, fue escrita en el Génesis. Pero existe otro mito, anterior y muy similar, que proviene de la literatura mesopotámica






                                             Gilgamesh "El héroe sumerio"


En el Poema de Gilgamesh, la epopeya sumeria que además es la narración más antigua que conocemos, se describe cómo el dios babilonio Ea decide eliminar a los humanos y a otros animales del planeta con una gran inundación que será conocida como “el fin de toda la carne”. 

Elige a Utnapishtim(también Ut-napishtim, o Ziusudra, o Atrahasis) para construir un arca y salvar algunos humanos y animales. En los dos textos encontramos importantes similitudes:

  • El Génesis describe cómo la humanidad se había vuelto pecadores y débiles, indignos ante Dios. 
  • En el Poema de Gilgamesh, eran demasiado numerosos y ruidosos.
  • En ambos relatos, los dioses deciden enviar una inundación a gran escala para arrastrar todo a su paso.
  • Ambos dioses eligen a un hombre sabio y recto, Utnapishtim, o Noé.
  • Los dos dioses ordenan a su héroe que construya un arca gigante de madera
  • Ambas arcas debían ser cerradas con fuerza
  • Ambas arcas tenían varios compartimientos internos
  • Ambas arcas tenían una única puerta central y al menos alguna ventana
  • En las dos arcas irían el héroe, junto con algunos humanos y animales seleccionados
  • Una gran lluvia cubriría la tierra con agua PREVIAMENTE ADVERTIDOS POR LAS TROMPETAS Y EL LLANTO DE SU DIOS.
  • Las dos arcas permanecerían en una montaña del Cercano Oriente
  • En los dos relatos, el héroe envía pájaros en intervalos regulares para que encuentren tierra seca en las cercanías
  • Los dos primeros pájaros retornaron al arca, el tercero no regresa, señal de que había encontrado tierra seca
  • Los “héroes” y sus familias dejan el arca, asesinan un animal en un ritual como sacrificio a los dioses
  • Dios (o los dioses mesopotámicos) huelen la carne chamuscada del sacrificio
  • El héroe es bendecido
  • Los dioses babilónicos parecen estar genuinamente arrepentidos. El Dios de Noé muestra algo similar, porque promete no hacerlo de nuevo.
Un dato curioso cuyo significado para los sumerios y la religión judeocristiana, se acentúa en las advertencias, estas siempre son a base del llanto del dios ante la catástrofe o el sonar de mil trompetas en el cielo.

Esto se recalca de manera prominente dentro del Apocalipsis, al hablar del sonar de las trompetas como la advertencia final antes del castigo divino.

La tierra a seguido su curso, analizar esta clase de situaciones mas que un acto de crear polémica o duda a la religión, nos hace cuestionar acerca del pasado y la verdad que la humanidad ignora, las advertencias son hechas o las casualidades nos rodean, esto es gratamente certificado si analizamos los nuevos fenómenos naturales que la ciencia busca encontrarle una razón lógica para nosotros poder continuar con nuestras vidas banales y sin preocupaciones.

Si esto fuese el inicio de una leyenda, la pregunta es, quién será el nuevo héroe que las civilizaciones escribirán sobre sus epopeyas.